La comunicación no verbal y los gestos en la entrevista de trabajo

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Por fin te han llamado para realizar una entrevista de trabajo, te sabes de memoria tu experiencia profesional y los cursos y títulos académicos, tienes preparadas las respuestas a posibles preguntas, etc. pero, ¿has pensado en que el lenguaje no verbal y tus gestos también transmiten información al entrevistador? Pues así es, detalles como mirar o no al seleccionador de personal, la forma de sentarte, tu postura o la posición de tus manos, ofrecerán información en gran parte subjetiva, -en muchos casos estará motivada por tus nervios, por la situación…-, pero que le ayudarán a formarse una idea de tu actitud.

Debido al contacto personal que se produce en la entrevista personal, el entrevistador puede obtener información muy útil y veraz sobre los candidatos para el puesto de acuerdo con su comunicación no verbal y posturas corporales de los aspirantes.

Por lo tanto, lo que el candidato dice acerca de sí mismo es tan importante como la forma en la que lo expresa a través de los signos en el lenguaje no verbal. Con nuestras expresiones, reflejamos lo que pensamos, porque es muy difícil controlar a la vez tanto lo que decimos, como la forma de expresarnos.

En una entrevista de trabajo, lo que el candidato dice es tan importante como la forma en la que lo expresa a través del lenguaje no verbal.

Índice
  1. 10 consejos para mejorar tu lenguaje no verbal en las entrevistas de trabajo
  2. 10 gestos o posturas que debes evitar en las entrevistas de trabajo
  3. Conclusión

10 consejos para mejorar tu lenguaje no verbal en las entrevistas de trabajo

La primera impresión marcará la dirección y el tono de la entrevista de trabajo, es importante que te comportes de forma segura y cordial, y que sigas estos consejos:

  1. Tan pronto como nos encontremos con el seleccionador, debemos transmitir una actitud positiva y segura a través de nuestro saludo y primeras palabras. Por lo que debes estrechar la mano del entrevistador mirándole a los ojos cuando haga ademán de saludarnos.
  2. La sonrisa es importante en nuestro lenguaje corporal para mostrar simpatía, pero sin exagerar y sin ser forzado se trata de reír sin reír todo el tiempo y por todo. Te recomendamos que entrenes tu mejor sonrisa en un espejo para que no se vea falsa.
  3. Desde que comienza la entrevista, demuestra interés y atiende lo que te dice el entrevistador. La orientación de tu cuerpo y la forma de sentarte son un factor que analizará el seleccionador por lo que no debes descuidarlos.
  4. Al responder las preguntas debes evitar mostrarte indeciso. Es preferible que te tomes unos segundos antes de contestar, y así pensar una respuesta de forma tranquila y elegir el mensaje que quieres transmitir.
  5. Muestra confianza con la postura de tu cuerpo ante el entrevistador. Es muy importante que recuerdes aquellos consejos que nos daban de pequeños: sentarse erguido y con la espalda recta. No te apoyes en la mesa del entrevistador, y jamás te recuestes en la silla, o te sientes de formas extrañas, si no la entrevista seguramente habrá terminado antes de empezar.
  6. Utiliza expresiones faciales positivas. Toda tu cara es útil para comunicarse con expresiones faciales que mejoren la comunicación, debes intentar ser positivo con tus expresiones faciales más allá de la simple sonrisa.
  7. Utiliza tus manos para expresarte. Usa tus manos apropiadamente para enfatizar los puntos fuertes de tu discurso y las cosas más importantes que quieras destacar.
  8. No realices movimientos o gestos nerviosos, debes controlar los nervios y no permitir que se transmitan al exterior a través de tu cuerpo, ya que distraerán al entrevistador y le harán ver que estamos nerviosos o inseguros.
  9. Prepara tu peinado y no ocultes tu rostro con el pelo. A nadie le gusta que alguien se esté atusando el cabello permanentemente o que constantemente esté cayendo sobre tu cara, ocultándola. Que estés constantemente colocándote el peinado puede interpretarse como una falta de atención o que no te interesa lo que dice su interlocutor, estar despistado, etc.
  10. Entrena la comunicación no verbal y gestual. Ensaya con alguna persona de confianza de tu entorno, y así mejorarás estas habilidades. En cada sesión deberás verificar los puntos en los que fallaste y analizar por qué. Cuanto más te prepares el control de tus gestos en las entrevistas de trabajo, menos margen dejarás para que los nervios te chafen una buena primera impresión ante el entrevistador.

 

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10 gestos o posturas que debes evitar en las entrevistas de trabajo

Como ya hemos dicho, durante las entrevistas de trabajo, uno de los aspectos a los que debemos prestar atención es el que hace referencia a nuestra comunicación no verbal, gestos y posturas frente al entrevistador. Los seleccionadores de personal pueden juzgar al candidato en los primeros momentos de la entrevista fijándose en lo que comunicamos "sin querer".

A continuación te describimos algunos puntos que debes considerar para que tus gestos o posturas no jueguen a tu contra en la decisión final del entrevistador.

  1. Débil apretón de manos. El apretón de manos suele ser el primer contacto con la persona que nos va a entrevistar y, por lo tanto, es de gran importancia. Evita ofrecer una mano mortecina, debe ser firme y con confianza.
  2. Manos en los bolsillos. Estar con las manos en los bolsillos durante una entrevista o durante la transición entre el apretón de manos y el momento en que nos sentemos en la silla que la otra persona nos ofrece, causará una impresión de pasividad e incertidumbre. La alternativa a esto es permitir que tus brazos cuelguen normalmente y que uses tus manos para seguir o enfatizar tu discurso.
  3. Cruzar los brazos parece una solución al problema de nervios que podemos tener ante la entrevista. Pero es incluso peor que meter las manos en los bolsillos, porque es un gesto menos discreto y también demuestra una actitud defensiva.
  4. No te abalances sobre la mesa. Cuando te sientes frente a la mesa en la que se llevará a cabo la entrevista intenta no apoyarte en ella, más allá que para entregar la documentación que te requieran.
  5. Frotarse la cabeza o la cara. Otra reacción a situaciones estresantes pasa por frotarse algunas partes de la cabeza y/o de la cara. Normalmente, la nariz, la boca o el cabello. Es importante vigilarlo cuidadosamente para asegurarse de que esto no ocurra como un acto repetitivo, ya que interfiere negativamente en la comunicación.
  6. Mantén contacto visual. Mantener la mirada hacia los ojos de la persona que te entrevista cuando te está hablando es esencial. Es importante, mostrar así atención al entrevistador, pues sabrá que tiene toda nuestra atención. A su vez cuando hablemos nosotros fijaremos nuestra mirada en su cara, aunque él esté mirando hacia la mesa realizando anotaciones.
  7. Nunca apoyes la cabeza en tu mano. Llevar el peso de la cabeza sobre un brazo puede ser un gesto automático que aparece como respuesta al estrés y a la fatiga, pero que transmite desinterés y aburrimiento.
  8. Cuida las distancias. Es importante recordar que una entrevista de trabajo pertenece al área profesional donde las distancias personales son mayores que durante un encuentro con amigos en el que el  tratamiento es informal. Por lo que debemos dejar un espacio entre nosotros y el entrevistador, aún mayor que el que dejaríamos con otra persona que nos realiza preguntas en otros órdenes de nuestra vida.
  9. Evita posturas oblicuas. Colocarse diagonalmente en relación con la persona que nos entrevista es una reacción automática que algunas personas tienen cuando quieren ocultar parte de su rostro o prefieren esconder, incluso de forma inconsciente, parte de su cuerpo. Esto se interpreta como un signo de incertidumbre y una estrategia para mantenerse a la defensiva.
  10. Los nervios pueden provocar que nos comportemos como estatuas de sal parlantes, y provoca que nuestro mensaje esté carente de expresividad, lo que redundará en una mal imagen para el entrevistador. Deberás mostrarte expresivo en tus afirmaciones, acompañando lo que digas con gestos con tus manos, y cambios en tu tono de voz.

Conclusión

En algunas ocasiones cuando hablas sobre algún tema, puede que tu comunicación no se corresponda con lo que se transmite con tus movimientos o gestos. Y esa incoherencia normalmente delata falta de veracidad en lo que cuentas. Por lo tanto, es muy importante que sepas cómo controlar las posturas de tu cuerpo, los gestos faciales o los movimientos de tus manos para dar una imagen positiva a la persona que te evalúa.

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